Mientras numerosos delitos de alto impacto en Morelos se enfrentan en libertad, un juez ordenó prisión preventiva contra Zaid “N”, acusado de crueldad animal por el ataque que causó la muerte del perrito Catrín. Se trata de un hecho inédito en la entidad y que abre el debate sobre la aplicación selectiva de la justicia.
De acuerdo con Lupita Xicotencatl, integrante de la organización Cuernavaca Ama a Sus Animales, los hechos ocurrieron el sábado 3 de enero, cuando el animal fue atacado con un machete. El presunto agresor fue detenido y presentado ante la autoridad judicial el mismo día.
Desde entonces, Zaid “N” permanece en prisión preventiva. Durante la audiencia inicial, el juez lo vinculó a proceso y concedió a la Fiscalía un plazo de dos meses para la investigación complementaria, luego de que la necropsia del can arrojara nuevos indicios sobre la brutalidad del ataque.
La defensa del imputado anunció que se recurrirá a un juicio abreviado, lo que implica el reconocimiento de responsabilidad penal y la posibilidad de una sentencia reducida.

Activistas destacaron que este caso marca un precedente en Morelos, no solo por tratarse de un delito de crueldad animal, sino porque es uno de los pocos en los que el acusado permanece detenido de forma continua, a diferencia de otros presuntos delincuentes involucrados en robos, agresiones o incluso homicidios, quienes con frecuencia enfrentan sus procesos en libertad.
El caso también expuso fallas institucionales. Xicotencatl denunció omisiones graves por parte de policías municipales que intervinieron tras el ataque, quienes trasladaron al perrito herido a una base policiaca sin activar protocolos de atención veterinaria, dejándolo sin asistencia médica y agravando su sufrimiento.
Organizaciones defensoras de animales señalan que, si bien la prisión preventiva en este caso representa un avance, resulta inevitable cuestionar por qué este rigor judicial no se aplica con la misma contundencia contra otros delitos que afectan directamente a la seguridad de la población.