El presidente de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Gilberto Bátiz García, lanzó una advertencia rumbo al proceso electoral de 2027: no separar la elección judicial de las elecciones intermedias podría desalentar la participación ciudadana debido a la complejidad logística y al exceso de información que enfrentarían los votantes.
El magistrado explicó que, de mantenerse ambos procesos el mismo día, la ciudadanía tendría que acudir a dos centros de votación distintos y enfrentarse a hasta siete boletas, lo que convertiría la jornada en un ejercicio agotador y confuso. En ese escenario, dijo, el principal reto sería evitar el desencanto y el abstencionismo.
Saturación de información y campañas
Bátiz García señaló que la combinación de campañas ordinarias —en las que se renovará la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas y cientos de ayuntamientos— con la elección judicial generaría una sobrecarga informativa difícil de procesar para el electorado.
“Puede ser muy cansado para la ciudadanía”, afirmó, al subrayar que cualquier ajuste al modelo electoral debe tener como prioridad facilitar la participación, no inhibirla. Aun así, aseguró que el sistema electoral mexicano cuenta con la capacidad técnica para organizar los comicios bajo el diseño que finalmente se determine.
Elección judicial, bajo escrutinio
De cara a una segunda etapa de la elección judicial en 2027, en la que se elegirá a la otra mitad de jueces de distrito y magistrados de circuito, el presidente del TEPJF sostuvo que corresponde a los juzgadores ya electos demostrar que este nuevo mecanismo es viable y útil para la democracia.
“Lo técnico no está peleado con lo popular”, afirmó, al insistir en que el desempeño de quienes resultaron electos el pasado 1 de junio será clave para legitimar el modelo ante la ciudadanía.
Reforma electoral pendiente
Bátiz García adelantó que la elección judicial deberá ser revisada dentro de una eventual reforma electoral, particularmente en tres ejes:
- Un modelo de comunicación más claro, que no desincentive la participación.
- Un sistema de fiscalización reforzado, que vaya más allá de lo reportado por los candidatos y detecte recursos no visibles.
- La reducción de costos, tras considerar que las campañas judiciales demostraron que es posible competir con presupuestos mucho menores.
En contraste, el magistrado consideró viable que otros ejercicios democráticos, como la revocación de mandato, sí puedan realizarse de manera concurrente con las elecciones intermedias.
Durante la elección judicial más reciente, la ciudadanía eligió a 2 mil 681 integrantes del Poder Judicial, de los cuales 881 correspondieron al ámbito federal, mientras que a nivel local el proceso se llevó a cabo en 19 de las 32 entidades del país.
El llamado del TEPJF es claro: mejorar el modelo de elección judicial antes de 2027, para evitar que la complejidad del proceso termine alejando a la ciudadanía de las urnas.
