El recinto guardó silencio. Entre miradas nostálgicas y palabras cargadas de memoria, la Asociación de Cronistas Municipales del Estado de Querétaro (CROMEQ) rindió un homenaje póstumo al Profesor Roberto Berrones Montes, Cronista Municipal de Jalpan de Serra, durante la Reunión Mensual Ordinaria número 459.
La cita fue en el Museo de la Restauración de la República, en la capital queretana, donde 25 cronistas de distintos municipios se congregaron no solo para cumplir con una sesión ordinaria, sino para despedir a un compañero cuya ausencia —coincidieron— deja un profundo vacío en la crónica queretana.
Al tomar la palabra, el presidente de la CROMEQ, Profesor Omar Arteaga Paz, expresó que la comunidad de cronistas se encontraba de luto. Recordó a Roberto Berrones como un guardián fiel de la memoria de su pueblo, un hombre valiente y entrañable cuya obra permanecerá viva en cada texto, dato y relato que dejó como herencia.
“No solo registró fechas y acontecimientos —dijo—, supo escuchar la voz del tiempo, caminar con atención las calles de Jalpan, sentarse en sus jardines y dar voz a la memoria colectiva”. Sus palabras resonaron entre los asistentes, quienes asintieron al evocar la figura del cronista jalpense.
Arteaga Paz destacó que el profesor Berrones dedicó su vida a preservar la identidad histórica y cultural de Jalpan, convencido de que un pueblo que conoce su historia es un pueblo con raíces y futuro. Subrayó también su generosidad, su disposición permanente para orientar y compartir conocimientos, y su compromiso con la verdad histórica y el respeto a quienes forjaron la región.

“Hoy despedimos al amigo y al colega, pero no despedimos su obra”, reiteró el presidente de la CROMEQ, al señalar que su ejemplo recuerda la responsabilidad que implica escribir la historia local y mantener viva la memoria colectiva.
El homenaje continuó con las voces de quienes compartieron camino con él. Los cronistas Lauro Jiménez Jiménez, de Santa Rosa Jáuregui; Dr. Rubén Páramo Quero, de Pinal de Amoles; Lic. Alfonso Camacho, cronista emérito de Querétaro; Jesús Solís de la Torre, cronista honorario de Colón; y Lic. Dulce María Ardón, cronista de Corregidora, evocaron anécdotas y vivencias junto al profesor Berrones.
Recordaron su faceta como maestro de dibujo, guitarra y poesía en Jalpan de Serra, su paso por la estudiantina de la Universidad Autónoma de Querétaro, y, sobre todo, su carácter: sencillo, cálido, alegre y siempre dispuesto al diálogo.
“Fue padre y hermano para muchos de nosotros”, coincidieron. Su vida en Jalpan —afirmaron— estuvo marcada por el amor a Querétaro y por una vocación genuina de servicio a la memoria histórica.
Así, entre recuerdos, palabras y gratitud, la CROMEQ despidió a quien seguirá presente en las páginas que escribió y en la historia que ayudó a conservar.
