El diputado federal por Querétaro, Luis Humberto Fernández Fuentes, reiteró su respaldo a la iniciativa de Reforma Electoral promovida por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Sin embargo, su posicionamiento se limitó a defender la propuesta sin ofrecer detalles concretos sobre cómo se aplicarán los cambios ni responder a las preocupaciones que diversos sectores han expresado sobre el tema.
Durante una reunión con diputados locales, regidores y liderazgos municipales de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el legislador celebró la posibilidad de reducir el gasto público destinado a los partidos políticos y afirmó que quienes aspiren a cargos de elección popular deberían realizar campañas basadas en el convencimiento ciudadano.
No obstante, el diputado no explicó de qué manera se garantizará que la reducción de recursos no afecte la equidad en las contiendas electorales ni cómo se protegerá la independencia de las instituciones encargadas de organizar las elecciones, aspectos que han sido señalados como puntos sensibles dentro del debate nacional.
Tampoco se presentaron cifras, diagnósticos ni mecanismos específicos que permitan evaluar si la reforma realmente disminuirá costos o si simplemente trasladará la presión financiera a otros actores del sistema político.
En la reunión también se mencionaron los acuerdos adoptados en el Consejo Nacional de Morena, los cuales el legislador calificó como “correctos y adecuados” ante los procesos políticos que se avecinan. Sin embargo, el diputado evitó profundizar sobre el contenido de dichos acuerdos o cómo impactarán en la vida interna del partido y en la competencia electoral.
Para la ciudadanía, el tema no es menor. Una reforma electoral puede modificar reglas clave del sistema democrático: desde el financiamiento de partidos hasta la forma en que se realizan las campañas y se organizan las elecciones. Por ello, especialistas insisten en que cualquier cambio debe explicarse con claridad, someterse a debate público y sustentarse en datos verificables.
Hasta ahora, el posicionamiento del diputado se mantiene en el terreno de las declaraciones políticas generales, sin ofrecer información suficiente que permita a los ciudadanos comprender con precisión qué cambiará y cómo les afectará la propuesta.

