Morena impone mayoría y rechaza Presupuesto 2026 de Querétaro; Congreso entra en crisis presupuestal

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Con 13 votos en contra y 12 a favor, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) hizo valer su mayoría legislativa para rechazar los Presupuestos de Ingresos y Egresos del Estado de Querétaro correspondientes al ejercicio fiscal 2026, en una sesión que evidenció la polarización política y la falta de acuerdos en el Congreso local.

El paquete económico, enviado por el Poder Ejecutivo, fue desechado sin que prosperaran los intentos de diálogo de las bancadas opositoras, que advirtieron sobre los riesgos administrativos y financieros que implica no contar con un presupuesto aprobado en tiempo y forma. Para los partidos que votaron a favor, la decisión de Morena respondió más a una estrategia política de confrontación que a un análisis técnico responsable del impacto real en programas sociales, obra pública y servicios básicos.

Desde la tribuna, legisladores de oposición acusaron que el rechazo no vino acompañado de una propuesta alternativa clara, lo que genera incertidumbre sobre el rumbo financiero del estado y deja en el aire el destino de áreas sensibles como salud, seguridad, educación e infraestructura. Señalaron que, mientras se libra una disputa partidista, los efectos pueden recaer directamente en los municipios y en la ciudadanía.

Por su parte, Morena argumentó que el proyecto presupuestal no atendía criterios de austeridad, redistribución equitativa de los recursos y combate a privilegios, asegurando que el paquete favorecía intereses políticos y administrativos antes que las necesidades sociales. No obstante, hasta el momento no se ha presentado un planteamiento integral que permita conocer cómo se subsanarán los vacíos financieros derivados del rechazo.

Archivo.

El escenario que se abre obliga ahora al Ejecutivo estatal a reformular los presupuestos y reenviarlos al Congreso, en un contexto de tensión política que podría prolongar la parálisis presupuestal. De no alcanzarse consensos en el corto plazo, Querétaro corre el riesgo de iniciar 2026 bajo esquemas provisionales que limitarían la capacidad de planeación y ejecución del gasto público.

El rechazo del paquete económico no solo marca un golpe político al gobierno estatal, sino que también deja al descubierto un Congreso incapaz, hasta ahora, de construir acuerdos en torno a un tema fundamental para la estabilidad y el desarrollo de la entidad. En medio del pulso partidista, la gran interrogante sigue siendo si el interés público logrará imponerse sobre la lógica de mayorías y cálculos políticos.


Dijiste:

Corrección de texto y gramática. ¿Que dice la ley al respecto? Si el Congreso de Querétaro no aprueba el presupuesto anual, generalmente se prorrogan automáticamente los presupuestos del año anterior, permitiendo que el gobierno siga operando con los mismos fondos y partidas hasta que se logre un acuerdo y se aprueben los nuevos, aunque esto puede generar incertidumbre y negociaciones intensas entre el Ejecutivo y el Legislativo para alcanzar un consenso, de acuerdo con la dinámica legislativa general. Lo más común es que, si no hay una ley de presupuesto aprobada para el nuevo año fiscal, se extienden las partidas y montos del presupuesto del año previo para evitar un parálisis administrativa y financiera. Aunque se prorroguen los fondos, el Ejecutivo no puede iniciar nuevos programas o gastos no contemplados en el presupuesto anterior, lo que puede limitar su capacidad de acción.

ChatGPT dijo:

Aquí tienes el texto corregido en ortografía, gramática y estilo, manteniendo el sentido original y mejorando la claridad:

¿Qué dice la ley al respecto?

Si el Congreso de Querétaro no aprueba el presupuesto anual, generalmente se prorroga de manera automática el presupuesto del año anterior, lo que permite que el gobierno continúe operando con los mismos fondos y partidas hasta que se logre un acuerdo y se aprueben los nuevos. No obstante, esta situación puede generar incertidumbre y negociaciones intensas entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo para alcanzar un consenso, de acuerdo con la dinámica legislativa general.

Lo más común es que, si no existe una Ley de Presupuesto aprobada para el nuevo ejercicio fiscal, se extiendan las partidas y los montos del presupuesto del año previo, con el objetivo de evitar una parálisis administrativa y financiera.

Aunque se prorroguen los recursos, el Ejecutivo no puede iniciar nuevos programas ni realizar gastos no contemplados en el presupuesto anterior, lo que puede limitar de manera significativa su capacidad de acción.

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