
- Una obra sobre identidad familiar y sanación emocional
San Juan del Río, Querétaro. En un ambiente de reflexión y reconocimiento a la historia familiar, la autora Rosalinda Chaparro Sánchez presentó su libro Honrando mis raíces en el emblemático Portal del Diezmo, donde más de 90 asistentes participaron en un conversatorio centrado en los valores, la identidad y el crecimiento personal.
Durante el encuentro, la escritora estuvo acompañada por especialistas y figuras públicas como el diputado federal Juan Ignacio Samperio, así como la Dra. Sandra Cerezo, la Dra. Andrea Domínguez y el Lic. Carlos Tizoc Mondragón, quienes compartieron reflexiones sobre el impacto de la familia en la construcción emocional y social de las personas. También participaron sus hijos Rosalinda, Heberto y Rodrigo, quienes aportaron una visión cercana sobre el significado de la obra.
El libro propone una mirada introspectiva a través de la terapia sistémica, abordando herramientas como las constelaciones familiares y la psicología de sistemas, con el objetivo de explorar el inconsciente, comprender las dinámicas heredadas y liberar patrones que pueden influir en distintos ámbitos de la vida. La autora plantea que la reconciliación con la historia personal permite gestionar mejor las emociones y avanzar hacia una vida más equilibrada.
La conducción del evento estuvo a cargo de Miguel Ángel Rivero Benítez, representante de la asociación Palabras Con Alas A.C., quien fungió como maestro de ceremonias y destacó la importancia de generar espacios culturales que promuevan el desarrollo humano y la reflexión colectiva.
Entre los asistentes se encontraban representantes del ámbito cultural, académico, social y político, entre ellos la pintora Raquel Miranda, la escritora Lorena Reséndiz, el sociólogo Fernando Roque Soto, así como exfuncionarios, líderes sociales y catedráticos de la región, quienes reconocieron el valor de la obra.
Al finalizar la presentación, los asistentes felicitaron a la autora y varios adquirieron ejemplares del libro, que fueron dedicados personalmente, en un cierre que consolidó el evento como un espacio de encuentro cultural y fortalecimiento de la identidad familiar en San Juan del Río.





