Por Maricruz Rubio | Punto Fino News
Las llamadas “fuentes danzarinas” de la Plaza Independencia, en San Juan del Río, permanecen inactivas desde hace más de 10 meses, sin mantenimiento visible y con señales evidentes de abandono, pese a que fueron instaladas como un atractivo urbano para el centro de la ciudad.
Quienes transitan diariamente por este punto del Centro Histórico no solo se encuentran con un espacio apagado, sino también con una situación incómoda: el mal olor. El agua acumulada en las salidas de las fuentes, aparentemente estancada, despide un hedor difícil de ignorar para peatones, comerciantes y familias que visitan la zona.
El contraste es evidente. Mientras el lugar continúa siendo un punto de reunión para cientos de personas, incluidos niños que anteriormente veían en estas fuentes un espacio de juego, las condiciones actuales distan de ser agradables. Basta acercarse para notar que, más que invitar a la convivencia, el sitio genera rechazo.
No se trata únicamente de que las fuentes no estén en funcionamiento. El problema de fondo es la falta de mantenimiento y atención a un espacio público clave, cuya condición actual incluso representa un foco de molestia para quienes acuden diariamente a la plaza.

Ante esta situación, ciudadanos hacen un llamado a las autoridades municipales para atender lo básico: dar mantenimiento, evitar el estancamiento del agua y eliminar los malos olores. Se trata de acciones necesarias en la plaza principal de la ciudad y que, señalan, no deberían permanecer pendientes durante casi un año.
Aunque no necesariamente se exige que las fuentes vuelvan a operar de inmediato, sí que al menos se atienda el problema sanitario y de imagen urbana que hoy presenta este espacio público, el cual evidencia descuido en uno de los puntos más representativos del municipio.