El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este martes la presión sobre México durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, al señalar al país como el “epicentro” de la violencia vinculada con los cárteles y exigir al gobierno de Claudia Sheinbaum recuperar el control de su territorio.
Trump sostuvo que Estados Unidos no puede aceptar compartir una frontera de aproximadamente 2 mil millas con una zona que, según su caracterización, se encuentra bajo influencia de organizaciones criminales. En ese contexto, reclamó a México actuar contra los grupos delictivos y recuperar el control territorial.
Las declaraciones formaron parte de un discurso en el que el mandatario estadounidense defendió una política exterior basada en el uso del poder de Estados Unidos para enfrentar amenazas que considera prioritarias.
Trump advierte sobre una posible intervención militar
Ante los líderes reunidos en Nueva York, Trump aseguró que Washington no permitirá que amenazas contra Estados Unidos se consoliden en el continente americano y dejó abierta la posibilidad de recurrir a la fuerza militar para proteger los intereses estadounidenses.
El mandatario habló de emplear el “poderío militar” de su país si considera que sus intereses nacionales están en riesgo. Sus palabras se producen mientras su administración mantiene una ofensiva contra los cárteles y promueve una mayor coordinación regional para combatir el tráfico de drogas y el crimen organizado.
La advertencia supone una nueva señal de la presión que Trump ejerce sobre los gobiernos latinoamericanos en materia de seguridad. Su administración ha impulsado una estrategia regional que contempla un papel militar estadounidense más activo contra organizaciones criminales transnacionales.

¿Qué dijo Trump sobre México en la ONU?
Trump calificó la violencia relacionada con los cárteles como uno de los principales desafíos de seguridad en la región y volvió a cuestionar la capacidad de México para controlar su territorio.
Al mismo tiempo, el presidente estadounidense afirmó que mantiene una “muy buena relación” con el gobierno de Sheinbaum y reconoció la existencia de cooperación bilateral en materia de seguridad, aunque sus críticas hacia los cárteles ocuparon un lugar destacado en su intervención.
La postura de Washington contrasta con la posición del gobierno mexicano, que ha insistido en una cooperación con Estados Unidos basada en el respeto a la soberanía y sin permitir una intervención militar estadounidense en territorio mexicano.
Trump convierte la seguridad en el eje de su discurso
El señalamiento contra México se integró en un discurso de tono confrontativo, en el que Trump defendió el uso del poder estadounidense frente a conflictos internacionales y amenazas que, según su administración, afectan directamente a la seguridad nacional.
El mandatario también presentó un balance de sus acciones en política exterior y reiteró que su gobierno ha contribuido a poner fin a ocho guerras o conflictos. La Casa Blanca sostiene que entre ellos se encuentran los enfrentamientos entre Israel e Irán, Armenia y Azerbaiyán, India y Pakistán y otros conflictos regionales.
Sin embargo, análisis publicados tras el discurso han cuestionado la manera en que Trump presentó algunos de estos conflictos, al considerar que en varios casos se trata de treguas, acuerdos parciales o procesos que aún no han derivado en una resolución definitiva. El País
Un mensaje dirigido también al escenario interno
El discurso de Trump ante la ONU ocurre a poco más de un mes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. En ese contexto, el presidente volvió a destacar medidas relacionadas con inmigración, seguridad y economía como parte de la defensa de su gestión.
Su intervención combinó las acusaciones contra los cárteles y las advertencias sobre el uso de la fuerza con una exposición de los resultados que atribuye a su administración, en un momento de creciente atención sobre la política estadounidense hacia América Latina.