Amealco de Bonfil, Querétaro.— Una bolsa de 280 mil pesos será destinada en Amealco de Bonfil a una campaña de sanidad animal que pretende atender al menos 3 mil 500 ovinos y bovinos durante 2026, con acciones que van más allá de la vacunación e incluyen desparasitación, vitaminación y prevención del gusano barrenador.
El recurso fue autorizado mediante una reasignación presupuestal. El dinero estaba previsto inicialmente para el proyecto denominado “Mejora de Suelos y Parcelas Agrícolas”, pero al no llevarse a cabo, los recursos fueron canalizados al programa de atención pecuaria.
Aunque la iniciativa lleva por nombre “Primera Campaña de Vacunación para el Ganado en Amealco de Bonfil, Querétaro 2026”, las reglas de operación contemplan un esquema más amplio de atención. Los productores podrán acceder a servicios de desparasitación, aplicación de vitaminas y vacunación, además de información preventiva sobre el gusano barrenador.
El programa considera a esta plaga como un riesgo para la actividad ganadera, por lo que antes de la aplicación de los productos se prevén pláticas dirigidas a los propietarios. La intención es que los productores puedan reconocer señales de alerta y conozcan medidas básicas para prevenir y atender posibles casos.
La campaña tendrá alcance en las distintas comunidades del municipio y estará dirigida a personas que sean propietarias de ganado ovino o bovino. El apoyo no consistirá en la entrega de dinero, sino en la aplicación directa de los productos y en los servicios establecidos dentro del programa.
Para organizar las jornadas, los interesados deberán incorporarse a las listas que se integren en sus respectivas comunidades. Entre los documentos solicitados se encuentra una petición de la autoridad auxiliar correspondiente, con folio de la Coordinación de Atención Ciudadana, además de un listado de beneficiarios firmado y copias de sus identificaciones oficiales.
La Dirección de Desarrollo Agropecuario y Medioambiental tendrá a su cargo la programación de las jornadas, así como la definición de rutas y puntos de atención. El esquema busca reunir a los productores de cada comunidad en sitios determinados para evitar traslados innecesarios y facilitar la atención del ganado.
Para las jornadas se contempla la compra de distintos insumos, entre ellos desparasitantes, vitaminas y vacunas, además de jeringas, agujas desechables, guantes, materiales para la sujeción de los animales y aerosol cicatrizante.
El proyecto establece un periodo de ejecución de 180 días naturales a partir de su apertura, aunque las acciones podrán continuar hasta que se agoten los recursos autorizados.
Las reglas también señalan que no habrá un número máximo de animales por beneficiario, pero excluyen del programa a ejemplares destinados a engorda o que se encuentren en etapa de amamantamiento.
La incorporación de los productores se realizará conforme las comunidades entreguen sus listas de interesados a la Dirección responsable. De esta manera, el orden de atención quedará sujeto a la recepción de las solicitudes y a la calendarización de las jornadas.
Con una meta de 3 mil 500 animales, el programa pondrá el foco en una de las necesidades recurrentes de las comunidades rurales: mantener en condiciones sanitarias al ganado y reducir riesgos que puedan traducirse en pérdidas para los pequeños productores. El alcance final de la campaña dependerá de la participación de las comunidades y de la aplicación del presupuesto durante los próximos meses.
