Pedro Escobedo, Qro.– Lo que durante años fue una petición de las familias de Guadalupe Septién comenzó a convertirse en una realidad. En la zona de La Loma, el presidente municipal de Pedro Escobedo, Beto Nava, dio el banderazo de inicio a la primera etapa de la obra integral en la calle Juan Pablo II.
El proyecto busca transformar las condiciones de esta vialidad mediante una intervención que contempla distintos servicios e infraestructura. Entre los trabajos programados se encuentra la rehabilitación de la red de agua potable, la construcción del drenaje sanitario, así como la colocación de empedrado ahogado en mortero, además de guarniciones y banquetas.
Durante el arranque, el alcalde recordó que en una visita previa a la comunidad había establecido el compromiso de regresar con acciones concretas para atender las necesidades de esta parte de Guadalupe Septién, particularmente las relacionadas con el rezago que por años ha enfrentado la zona.
“Habíamos hecho el compromiso de empezar a trabajar en esta zona, donde durante muchos años se ha solicitado avanzar en esta calle”, señaló Beto Nava, al reconocer que aún existen pendientes por resolver en distintas localidades del municipio.
El presidente municipal destacó también la participación de las y los integrantes del Ayuntamiento en la gestión y aprobación de los recursos necesarios para concretar proyectos de infraestructura en las comunidades.
Frente a las familias beneficiarias, agradeció la confianza y la paciencia que tuvieron durante el tiempo que tomó hacer realidad esta primera etapa de la obra, al tiempo que reiteró que continuarán las gestiones para llevar nuevas acciones a Guadalupe Septién.
Nava llamó a las y los vecinos a involucrarse en la supervisión de los trabajos y mantenerse atentos a su desarrollo, como parte de la participación ciudadana para vigilar que los recursos y materiales destinados al proyecto sean utilizados de manera adecuada.
También pidió tomar precauciones durante los trabajos, debido a las modificaciones temporales en la circulación y a la presencia de maquinaria pesada, especialmente para proteger a niñas y niños que transitan por la zona.
La intervención de Juan Pablo II representa para las familias de La Loma algo más que una mejora en la vialidad: es el comienzo de un cambio esperado durante años y una nueva etapa para una calle que ahora empieza a tomar otra forma.

