Las luces de la edición 35 de la Feria del Grano y la Cantera se apagaron este fin de semana, pero el latido de la identidad escobedense se quedó encendido en cada rincón del municipio. Más que un cierre de fiesta, la clausura se convirtió en un emotivo reencuentro de la comunidad con su historia, su arte y su gente, transformando las plazas y jardines en el gran escenario del orgullo local.
El arte y la tradición volvieron a latir en las calles
El jardín Álvaro Tejeida se vistió de nostalgia y celebración. Durante el evento de clausura, el presidente municipal, Beto Nava, compartió un mensaje que tocó las fibras más sensibles de los asistentes, recordando que el verdadero valor de esta feria no estuvo en las estructuras, sino en las miradas, las sonrisas y el talento que volvió a llenar las calles.
«Queríamos vivir una feria distinta, donde la cultura y la tradición estuvieran en las calles, en los jardines y en las plazas públicas, para que las familias pudieran reencontrarse con lo que significa ser escobedense», expresó conmovido el alcalde.
El corazón de la festividad vibró con especial fuerza gracias a las manos de las y los artesanos cantereros. Las obras del tradicional concurso de cantera, expuestas a cielo abierto en el jardín principal, permitieron que cientos de personas conectaran de manera íntima con el esfuerzo, el sudor y el alma que cada creador plasma en la piedra tallada.

Juventud, historia y espacios con alma
La feria también fue el reflejo de un relevo generacional lleno de vida. Los jardines públicos se llenaron a tope para aplaudir a las agrupaciones culturales y a los jóvenes talentos de la Casa de Cultura, demostrando que las tradiciones de Pedro Escobedo tienen el futuro asegurado.
Los pilares de una celebración inolvidable:
- Identidad a flor de piel: La recuperación y dignificación de lugares emblemáticos e históricos como la Plaza de Toros Carlos Arruza y el lienzo charro.
- Comunidad unida: El agradecimiento profundo a la apertura de las familias, el respaldo del Ayuntamiento, el carisma de Regina Primera y el esfuerzo del comité organizador.
- El arte al alcance de todos: El traslado de los eventos artísticos desde recintos cerrados hacia los espacios donde la gente camina, vive y convive diariamente.

Un llamado a mantener viva la chispa comunitaria
Al cerrar este capítulo de la Feria 2026, Beto Nava hizo un llamado directo al corazón de las familias escobedenses: no soltar las calles, seguir habitando los espacios públicos y proteger con recelo las tradiciones que hacen único a Pedro Escobedo.
Con el fin de esta edición, la administración municipal reafirmó su compromiso de no bajar la guardia, prometiendo seguir impulsando el deporte, la cultura y la convivencia para sanar y fortalecer, desde la raíz, el tejido social de este entrañable municipio.



