QUERÉTARO, Qro., 9 de junio de 2026.- El crecimiento de los conflictos laborales en Querétaro continúa superando la capacidad de resolución de los tribunales especializados, lo que ha provocado que más de 11 mil expedientes permanezcan pendientes de sentencia o acuerdo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La información del Registro Administrativo en Materia de Justicia Laboral Estatal (RALABE) evidencia que, pese a la consolidación del nuevo sistema de justicia laboral, el número de asuntos que ingresan a los tribunales mantiene una tendencia ascendente, mientras que la cantidad de casos concluidos avanza a un ritmo considerablemente menor.
Entre noviembre de 2020 y diciembre de 2025 se abrieron en la entidad 18 mil 768 expedientes laborales. De ellos, 17 mil 756 fueron radicados formalmente y nueve mil 341 lograron avanzar hasta la etapa de admisión de demanda. Sin embargo, únicamente tres mil 997 expedientes fueron solucionados durante ese periodo, una cifra que refleja el desafío que enfrenta el sistema para atender oportunamente los conflictos entre trabajadores y empleadores.
Como consecuencia de esta diferencia entre ingresos y resoluciones, actualmente existen 11 mil 547 expedientes en proceso, lo que representa una carga importante para los tribunales laborales queretanos y una espera prolongada para miles de personas que buscan una respuesta a sus demandas.
El panorama resulta aún más relevante si se considera que la entidad opera con apenas seis personas juzgadoras en materia laboral estatal. Además de ser una de las plantillas más reducidas en proporción al crecimiento económico y poblacional de Querétaro, persiste una marcada brecha de género, ya que cinco de los seis cargos son ocupados por hombres.
A nivel nacional, el INEGI reportó que durante 2025 se abrieron 130 mil 921 expedientes laborales, un incremento de 7.8 por ciento respecto al año anterior. No obstante, el número de asuntos resueltos disminuyó 4.9 por ciento, lo que revela una problemática compartida por diversas entidades: los casos siguen acumulándose más rápido de lo que pueden resolverse.
Los tiempos de atención también continúan siendo un reto. El organismo informó que una parte importante de los procedimientos ordinarios requiere entre ocho meses y más de un año para llegar a una resolución, lo que pone en duda uno de los principales objetivos de la reforma laboral: ofrecer una justicia más ágil y expedita.
Especialistas han advertido que el dinamismo económico, la llegada constante de nuevas empresas y el crecimiento del empleo formal en estados como Querétaro podrían seguir generando una mayor demanda de servicios de justicia laboral. Sin un fortalecimiento de la infraestructura judicial y del número de juzgadores, el riesgo es que el rezago continúe creciendo en los próximos años.
Los sectores de información en medios masivos, comercio al por menor e industrias manufactureras concentraron la mayor cantidad de conflictos laborales reportados en el país durante 2025, actividades que también tienen una presencia relevante en la economía queretana.
