Por: Dr. Roberto Aceves
El «face» me pregunta qué estoy pensando y no resisto escribir, desde mi cama, sobre el tráfico de drogas; un fenómeno que, desde su origen, ha sido un negocio internacional.
Raíces místicas y el mercado global del siglo XIX
En nuestras culturas ancestrales —aztecas, olmecas, lacandones y mayas— ya conocíamos los efectos místicos de los alcaloides: la mezcalina, los hongos de Nautla y del altiplano, la adormidera para los sueños de opio y la marihuana como estimulante, siempre con usos curativos y en ceremonias religiosas festivas.
Mientras tanto, en tiempos de Juárez, al norte de Chihuahua existía un territorio llamado Texas. Inglaterra ya traficaba con el opio que la empresa Bayer sintetizaba en Alemania. La adormidera era cultivada por turcos y, en menor cantidad, por rusos; el cultivo de la amapola no requiere un clima especial, pues en Suiza y Holanda crece junto a los tulipanes.
Tratados, puertos y la riqueza del Chepe
En el año 1500 se inició la guerra del opio y del té negro de China. A su llegada, los españoles se encontraron con una vasta gama de estupefacientes en México y los exportaron a España como «flora del Nuevo Mundo». Para 1857, Inglaterra lideraba el tráfico de opio principalmente hacia EE. UU. a través de los puertos de Boston y Tampico.
En la época de Juárez, con el país quebrado, se negoció el Tratado McLane-Ocampo, cediendo Texas por 4 millones de dólares. EE. UU. necesitaba el opio y la marihuana de México que se traficaba por Chihuahua y el sur de Texas. Cuando se impusieron restricciones mundiales, México permitió el paso por la colindancia entre Texas y Ciudad Juárez a las mafias de Chicago y Nueva York que venían a comprar.
Hacia 1850, los principales plantíos en México estaban en el canal de Santa Anita, Xochimilco; después se trasladaron a la sierra de Chihuahua, en la región de Creel (Tarahumara). Desde Ciudad Madera hasta Topolobampo, en Sinaloa, las familias Terrazas y Ballinas amasaron grandes fortunas y construyeron el ferrocarril CHPE (Chihuahua al Pacífico) para transportar la mercancía en barco hacia San Francisco y Manzanillo.
Geopolítica actual: Extradiciones y el factor Trump
Recientemente, el gobierno ha extraditado a 22 señalados por «narco-terrorismo» con pruebas sancionadas por la corte internacional en materia penal (antes Amnistía Socialista Internacional con «La Pasionaria») y la Corte de Derechos Humanos Internacional, bajo leyes penales mexicanas y casos sancionados por la SCJN.
¿Qué pasa con los gobernadores de Chihuahua y Sinaloa señalados ahora? Yo creo que es una manifestación del machismo de Trump frente a la defensa de la soberanía de los pueblos. La «Señora» fue la única que señaló oposición a Trump. En EE. UU. el machismo está acendrado y no permite que una mujer «se le suba a las barbas», de ahí el alto número de feminicidios en ese país.
Ante la próxima elección, bajo la sugerencia de sus asesores para no perder votos ante quienes creen que está perdiendo el carácter, Trump busca dar un «calambre»: inicia con aranceles, sigue con el tráfico de combustible (huachicol) en Texas y luego con los gobernadores, siguiendo la ruta del Chepe de Chihuahua a Sinaloa.
¿Dónde está el verdadero narco-terrorismo?
Mientras todo el mundo acusa a la Señora y a Morena, el narco-terrorismo parece estar en otra parte; presuntamente con figuras con fuero como Adán Augusto, «Alito» o Layda, aunque habrá que presentar pruebas. Incluso aquí en Colima, con Mario y Nacho, cabe preguntarse: ¿quién arroja la primera piedra?

