La situación política en Sinaloa volvió a sacudirse luego de que Rubén Rocha Moya solicitara nuevamente licencia como gobernador, apenas dos días después de haber retomado sus funciones tras permanecer 112 días separado del cargo.
El caso tiene como antecedente una acusación presentada en Estados Unidos el 29 de abril de 2026, en la que Rocha Moya y otros funcionarios y exfuncionarios fueron señalados por presuntos vínculos con Los Chapitos, una facción del Cártel de Sinaloa. Las imputaciones apuntan a una presunta colaboración para proteger actividades criminales y facilitar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Rocha Moya ha rechazado las acusaciones. Además, en México permanecen abiertas investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) relacionadas con los hechos y señalamientos que rodean al mandatario sinaloense.
Una licencia marcada por la polémica
El gobernador pidió licencia inicialmente el 1 de mayo de 2026, y el Congreso de Sinaloa autorizó su separación del cargo. En su lugar quedó Geraldine Bonilla como gobernadora interina.
Durante ese periodo, Rocha Moya compareció ante la FGR el 26 de mayo en Culiacán, en el contexto de las investigaciones abiertas.
El 21 de agosto, el mandatario anunció su regreso a la gubernatura. Sin embargo, su reincorporación generó cuestionamientos políticos y obligó al Gobierno federal a precisar que la decisión de regresar al cargo era de carácter personal y que las investigaciones no habían concluido.
Dos días después, el 23 de agosto, Rocha Moya volvió a solicitar licencia por tiempo indefinido.
El antecedente de julio de 2024
Uno de los episodios que continúa formando parte de la controversia ocurrió el 25 de julio de 2024, fecha relacionada con la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos y el asesinato de Héctor Melesio Cuén.
Rocha Moya ha negado haber participado en la reunión que presuntamente habría ocurrido ese día en un inmueble de Culiacán y ha rechazado cualquier vínculo con la operación criminal atribuida a integrantes del Cártel de Sinaloa.
La sucesión política toma fuerza
La crisis también comienza a tener consecuencias sobre el escenario electoral de Sinaloa. Con las elecciones de 2027 en el horizonte, dentro de Morena ya se mencionan perfiles para encabezar la próxima etapa política del estado.
Entre los nombres que han cobrado relevancia aparece la senadora Imelda Castro, mientras que Graciela Domínguez quedó al frente del Ejecutivo estatal tras la nueva licencia de Rocha Moya.
Por ahora, el caso permanece abierto tanto en el ámbito político como judicial. Las acusaciones formuladas en Estados Unidos no equivalen a una condena, mientras que las autoridades mexicanas continúan con las investigaciones correspondientes.
