Amealco de Bonfil, Querétaro.— En medio de sirenas, incendios, accidentes y llamados de auxilio, la labor de los bomberos suele comenzar cuando para otros apenas empieza la emergencia. En Amealco, esa tarea fue reconocida durante la conmemoración del Día del Bombero.
El presidente municipal, Oscar Pérez Martínez, encabezó un acto dedicado a las y los integrantes del cuerpo de Bomberos de Amealco, donde destacó el valor y la preparación con los que enfrentan situaciones de riesgo para brindar apoyo a la población.
Como parte del encuentro se entregaron reconocimientos a elementos que participan de manera activa en la atención de emergencias y en las labores de protección, destacando que su trabajo no se limita a responder ante incendios, sino que también incluye accidentes y distintos escenarios que ponen en riesgo a las familias y comunidades.
Pérez Martínez subrayó que detrás de cada servicio hay mujeres y hombres que deben tomar decisiones en momentos críticos y actuar con responsabilidad para auxiliar a quienes se encuentran en peligro.
En la ceremonia también estuvieron presentes la diputada local Teresita Calzada, autoridades municipales y representantes del cuerpo de Bomberos Amealcenses.
Más allá de los reconocimientos, la fecha puso sobre la mesa una realidad que acompaña cotidianamente a los bomberos: su trabajo ocurre, muchas veces, en los momentos más difíciles para una comunidad. Cada salida de emergencia implica preparación, riesgo y la decisión de acudir cuando otros necesitan ayuda.
Para Amealco, el homenaje sirvió así para poner rostro y nombre a quienes permanecen al frente de las emergencias, en una profesión donde el reconocimiento suele llegar después de que el peligro ha pasado, pero cuyo valor se mide precisamente cuando nadie más sabe qué hacer.


