Amealco de Bonfil, Qro. — Las vacaciones escolares han tomado un ritmo diferente para la infancia amealcense. Con las risas y la energía de más de 100 niñas y niños, se puso en marcha el esperado Curso de Verano en la Casa de Día, una iniciativa del Sistema Municipal DIF que busca convertir el tiempo libre en una plataforma de aprendizaje, juego y crecimiento personal.
Más allá de ser un simple espacio de cuidado, este programa se ha estructurado como un entorno seguro de convivencia donde los pequeños no solo se divierten, sino que adquieren herramientas clave para su desarrollo integral.
Un mapa de actividades para el crecimiento infantil
El curso está diseñado para activar tanto el cuerpo como la mente de los participantes a través de cuatro pilares fundamentales:
- Recreación y Deporte: Actividades físicas para promover hábitos saludables y el trabajo en equipo desde la infancia.
- Cultura y Arte: Talleres que despiertan la creatividad y el aprecio por las expresiones artísticas locales.
- Formación y Valores: Dinámicas orientadas a fortalecer la sana convivencia, el respeto mutuo y la autoestima.
«Queremos que cada día sea una nueva aventura donde los niños descubran de lo que son capaces, en un ambiente que los proteja y los impulse a ser mejores», coinciden los organizadores del DIF Municipal.
Sinergia por la niñez amealcense
Detrás de la logística y el cuidado de los menores existe un esfuerzo coordinado. El diseño y operación del curso corre a cargo de Laura Chaparro Miranda, directora general del DIF Amealco, y Cristina Pérez Licea, directora operativa, quienes junto a su equipo técnico han preparado minuciosamente cada jornada pedagógica.
Este proyecto cuenta con el respaldo directo de la administración del presidente municipal, Óscar Pérez Martínez, cuyo gobierno ha priorizado las políticas públicas enfocadas en la reconstrucción del tejido social y el fortalecimiento de las familias de Amealco.
El verano apenas comienza, pero para estos más de 100 niños, la aventura ya está en marcha en un espacio diseñado para recordar que jugar también es una forma de construir el futuro.
