Por Daniel Domínguez / Voces SJR
Amealco de Bonfil, Qro.– Hay lugares que son mucho más que un punto de compra. En Amealco, el Mercado Municipal forma parte de la memoria cotidiana de generaciones enteras. Entre puestos, aromas, colores y voces de comerciantes, sus pasillos han sido testigos de buena parte de la vida comercial y social del municipio.
Este año, el inmueble llega a 44 años de historia, luego de que iniciara actividades el 2 de agosto de 1982. De acuerdo con registros sobre su historia, su inauguración se realizó durante la administración municipal de Ángel Ugalde Sanabria, convirtiéndose desde entonces en uno de los principales espacios de comercio y abastecimiento de Amealco.
Cuatro décadas después, la actividad comienza desde temprano. Carnes, frutas, verduras, abarrotes y distintos productos de consumo cotidiano forman parte de la oferta que caracteriza a este espacio, que también se ha convertido en un punto de encuentro para habitantes y visitantes.
En 2023, con motivo de su 41 aniversario, se reportaba la presencia de alrededor de 105 comerciantes, mientras que la venta de carne destacaba entre las actividades de mayor demanda.
Y es que hablar del Mercado Municipal también es hablar de su gastronomía. Para muchos visitantes, una visita a Amealco no está completa sin hacer una parada para disfrutar unos tradicionales tacos de chicharrones de res, uno de esos sabores que se han convertido en parte de la experiencia de recorrer el mercado.
Para conmemorar este aniversario, autoridades municipales y comerciantes compartieron una jornada dedicada a reconocer a quienes, desde sus propios espacios de trabajo, han contribuido a construir la historia del mercado.
Durante el festejo, el presidente municipal Óscar Pérez Martínez entregó reconocimientos a locatarios que han mantenido una trayectoria de 44 años, prácticamente desde los primeros días de funcionamiento del inmueble.
Más que un reconocimiento, el momento permitió poner rostro a quienes han pasado buena parte de su vida detrás de un mostrador, atendiendo a familias que, con el paso de los años, se convirtieron en clientes habituales.
Hubo regalos, convivencia y recuerdos. Porque para quienes han trabajado durante décadas en el mercado, la historia no está solamente en una fecha de inauguración; está en las personas que han llegado cada mañana, en los productos que han cambiado con el paso del tiempo y en las generaciones que aprendieron a comprar ahí acompañadas de sus padres o abuelos.
El Mercado Municipal representa una expresión del comercio tradicional que caracteriza a Amealco. Sus pasillos concentran parte de la actividad económica local y mantienen una relación cercana con las costumbres, la gastronomía y la vida cotidiana de la población.
A 44 años de su apertura, el mercado mantiene el reto de conservar su identidad frente a las nuevas formas de consumo, pero también uno de sus principales valores: la cercanía entre comerciantes y consumidores.
En cada local permanece una pequeña historia. Algunas apenas comienzan; otras acumulan más de cuatro décadas de trabajo.
Y así, entre el movimiento cotidiano, los aromas de la cocina, las compras de cada día y las conversaciones que se repiten generación tras generación, el Mercado Municipal de Amealco continúa escribiendo su propia historia.
Una historia que no se cuenta únicamente en años, sino en rostros, familias, trabajo, sabores y tradición.


